"DENLE GRACIAS TOCANDO LA GUITARRA , Y AL SON DEL ARPA ENTONENLE CANCIONES". Salmo 33,2



jueves, 16 de febrero de 2012

CONOCIENDONOS

A MODO DE PRESENTACION

Soy alguien preocupado por el rumbo que ha tomado la música litúrgica en nuestro tiempo.
Creo que aún en medio de sus realidades y posibles limitaciones, los músicos de nuestras parroquias deben percibirse hoy en día como herederos indirectos de los cantores del pueblo de Israel, y de manera directa, con los cantores de las primeras comunidades cristianas.
Tal constatación debe ser motivo de entusiasmo, alegría y orgullo, pero debe también llamar a la reflexión, a la evaluación y al compromiso de hacerlo bien, lo mejor que las circunstancias lo permitan.

La música de la Iglesia, sin negar los valores artísticos y estéticos que las modernas tendencias musicales le puedan aportar, no puede ni debe desestimar ni menos olvidar, la hermosa, única y larga tradición musical de donde viene.

Este blog pretende ser un medio a través del cual se puedan aportar y compartir una serie de elementos y criterios - derivados  del Concilio Vaticano II y del Magisterio de la Iglesia - y así superar los abusos, limitantes y errores de orden técnico-musical, litúrgico y pastoral que actualmente se dan.

APRENDIENDO

Espacio destinado a compartir de forma periódica, datos, documentos, textos, noticias y otros insumos relativos a cuestiones de música litúrgica.


CONVIENE SABER QUE:

El gobierno liberal del General  Justo Rufino Barrios (1835 -1885) marca una circunstancia especial en la historia de la Iglesia en nuestro país, y naturalmente de la historia de la música litúrgica.

A partir de 1871, se inicia una persecución contra la iglesia con la expulsión de obispos, sacerdotes y religiosos/as de las diversas órdenes, especialmente a miembros del clero extranjeros.
Durante los casi sesenta años que dura tal situación (Reforma Liberal) se confiscan y destruyen muchos bienes de la Iglesia.
Así, se pierden muchos escritos, partituras, instrumentos y otros enseres propios de la actividad litúrgica.

Las hermandades en la ciudad capital, y las cofradías en el interior del país, guardan y archivan lo poco que queda; así mismo se convierten en lugar de resguardo de muchos cantos, que por haberse convertido en melodías relativamente populares, siguen siendo interpretadas en las contadas celebraciones litúrgicas que entonces se realizan.
La tradición del Maestro de Capilla tal como se conocía hasta entonces, desaparece totalmente.

Al reintegrarse los permisos correspondientes para la presencia legal de miembros del clero en nuestro país, cada parroquia se las arregla como puede.
Aparece entonces una serie de músicos - muchos de ellos con formación académica de conservatorio, pero con poca o ninguna formación litúrgica - quienes eventualmente son contratados por diversas parroquias para acompañar musicalmente celebraciones específicas y especiales.

Sin tomar en cuenta las indicaciones dadas por San Pío X (Motu Propio Sobre la música sacra ) estos músicos, comienzan a introducir cantos profanos, debido a la influencia de composiciones  italianas, muy de moda entonces.
Tales cantos se interpretan especialmente en momentos como la presentación de ofrendas, la comunión de los fieles y la salida. Poco a poco,también, tímidamente, se van escuchando por aquí y por allá voces femeninas en las distintas celebraciones litúrgicas.

Las parroquias/iglesias que son dirigidas por órdenes religiosas, recurren a sus miembros más capacitados para encargarse de las actividades musicales.
La interpretación del canto gregoriano y del latín se circunscribe a las celebraciones litúrgicas internas de los seminarios y diversas casas de formación religiosa y sacerdotal, así como a la celebración de eventos litúrgicos importantes/públicos especialmente en las misas celebradas por miembros de la jerarquía eclesial: obispos/arzobispos, en ocasión de fiestas nacionales o locales.

COMPARTIENDO

Espacio destinado a compartir material relacionado a mi vida de fe, actividad y desarrollo
personal.  Este espacio también está abierto a todos aquellos hermanos que
deseen compartir datos, noticias, hechos y productos de su ministerio musical.



Poder, ¿para mandar o para servir?

Finalmente, la  contienda  electoral  concluyó, y uno de los candidatos ha sido investido como nuevo presidente del país. Detrás de él, miles de personas  llegarán a ocupar distintos puestos de dirección y coordinación. 
No dudo que entre ellas haya personas bien intencionadas, suficientemente preparadas y con la experiencia necesaria, deseosas de poner su mejor empeño en pro de una Guatemala mejor.
No obstante, habrá otras muchas con perfiles distintos, que buscan más su propio y personal beneficio. Ojalá sean las menos.

Quiero compartir el hermoso caso de un amigo quien en la administración anterior, ejerció un cargo importante en la cartera de cierto Ministerio, y a quien su paso por tal dependencia, no modificó en absoluto sus prioridades personales ni mucho menos, sus motivaciones y  compromisos como bautizado, hijo de la Iglesia.

Jorge (*) es un Ingeniero agrónomo, con un par de post grados.
Por su capacidad, fue invitado a sumarse al personal de dirección de tal dependencia, donde desarrolló una encomiable labor.

Sin embargo – y esto es lo que deseo destacar – previamente a tomar posesión de su cargo, Jorge había aceptado algunos compromisos como miembro de su parroquia.
Y así, durante  un par de años, asistió regular y puntualmente a sus clases como profesor de la escuela de formación cristiana (labor que desarrollaba los días miércoles por la noche);  así también nunca faltó a las reuniones de delegados laicos de la diócesis y como Ministro Extraordinario de la Eucaristía, siempre coadyuvó en las liturgias dominicales.

El tenía una conciencia plena de su papel como funcionario público y frecuentemente  decía: “Yo estoy allí, de paso; un día de estos dejo el cargo, pero quiero actuar como lo haría Jesús si el viviera en esta época y desempeñara el cargo que yo ostento”.
De más está decir que Jorge fue  uno de los jefes que llegado su momento, más echaron de menos sus superiores, sus iguales y especialmente sus subalternos.

Sea esta una invitación  para  todos aquellos bautizados, que de un modo u otro desempeñarán cargos en la nueva administración pública, para que hagan de su paso por tal lugar un verdadero ejercicio de los valores, virtudes y modos de ser de un verdadero cristiano.
Así, indudablemente harán una patria mejor.  Amén

PREGUNTANDO

Espacio destinado a plantear respuestas a preguntas y cuestionamientos que sobre aspectos de música y liturgia, eventualmente me son formulados.